Utiliza agua tibia y un limpiador suave tipo syndet para no alterar la barrera cutánea. Seca la piel con pequeños toquecitos, sin frotar.
No utilices jabones en barra, productos con alcohol y exfoliantes, ya que pueden irritar aún más la piel.
Puedes usar agua termal tanto en el rostro como en el cuerpo. Ayuda a calmar, hidratar y fortalecer las defensas naturales de la piel.
Prefiere productos que contengan ácido hialurónico porque hidrata profundamente y mejora la elasticidad; niacinamida para reforzar la barrera cutánea; y glicerina, que ayuda a atraer y retener el agua en la piel.
Opta por fórmulas con manteca de karité porque nutre intensamente, previene la descamación y ayuda a mantener el bronceado.
El pantenol o provitamina B5 contribuye a reparar la piel dañada y a disminuir la irritación. Además, hidrata y favorece la recuperación cutánea
Aplícate protector solar todos los días en todas las zonas expuestas al sol, como orejas, cuello, escote, brazos y piernas, entre otras.